Cómo encontrar la motivación para hacer ejercicio y Doble Efecto en 10 días
Es fácil comenzar
a hacer ejercicio, pero es mucho más fácil dejar de fumar. Aunque muchas
personas son conscientes de los beneficios de hacer ejercicio, muchos de los
que empezamos en un programa de ejercicios lo terminaremos posponiendo para
dentro de una o varias semanas, inclusive meses. Esto se debe a varias razones:
Lo primero, casi siempre es, un horario de trabajo muy apretado, podríamos continuar
por mencionar lo aburrido que resultan las rutinas de acondicionamiento físico,
hijos que cuidar o no tener dinero para una membresía de gimnasio...
Poner excusas
para no hacer ejercicio y procrastinar es un problema común en nuestra sociedad
y mantenerse motivado para hacer ejercicio es mucho más difícil. Usted puede
ser una de esas personas que tiene problemas para entender la psicología detrás
de cómo se obtiene la motivación para hacer ejercicio con regularidad. Sigue
leyendo para que sepas algunas técnicas simples pero efectivas para superar la
dilación y mantener la motivación para hacer ejercicio.
Haga del Ejercicio
un Hábito.
Empezar a hacer
ejercicio y seguir adelante es la parte más difícil. La clave para mantener la motivación
para hacer ejercicio y superar la
dilación es hacer del ejercicio un hábito y de esa forma hacerlo parte tan
importante de su estilo de vida. Elija un horario para hacer ejercicio y solo así
podrá mantenerse en forma regularmente. Su cuerpo con el tiempo se acostumbra a
hacer ejercicio y le dirá que es hora de hacer ejercicio en lugar de tener que buscar
el sofá. También puede obtener ayuda de un entrenador personal para que pueda
seguir con su programa sobre todo al principio, cuando es más difícil. Una vez
que se convierte en un hábito, que ya hay motivación, incluso sin la ayuda de
nadie, su reloj biológico le avisará y usted sentirá el placer que esto le
provoca.
Sin duda usted
puede.
Para establecer
un hábito y mantener la motivación de hacer ejercicio, hay que hacerlo sobre
una base regular. Si ha establecido sus metas, sólo quédese con ellas sin
importar lo que pase. Si no ve los cambios impresionantes en su cuerpo de inmediato,
seguramente usted lo verá en la experiencia y los beneficios saludables de su
ejercicio. Acostúmbrese a ver los otros beneficios
que no tuvo en cuenta cuando decidió empezar con todo esto, seguro que hay más
de lo que usted puede pensar. Después de iniciar un programa de ejercicio
existe la posibilidad de que se pierda un entrenamiento aquí y otro allá, pero
no se desanime, simplemente piense que mañana será mejor y que no fallará
nuevamente. Esto nos ayuda a no concentrar nuestra energía en lo negativo del
caso. Piense en positivo.
Sea realista.
¿Cuáles son sus
razones para querer hacer ejercicio? ¿Qué quiere lograr? Establezca metas
alcanzables y no las que usted apunta. Normalmente tiramos muy por arriba de a dónde
queremos llegar. No digo que no se pueda, pero recuerde que todo debe ir en
gradiente. Ya su cuerpo se encargara de pedirle más esfuerzo, cuando así lo
crea necesario. Preste mucha atención a su cuerpo. Cuando usted establece objetivos
demasiado altos, sin duda se estará
preparando para el fracaso.
Recuerde que si
usted ha estado mucho tiempo en una situación de sedentarismo, su cuerpo no está
acostumbrado al ejercicio que usted empezara. Lo mejor es empezar poco a poco,
e ir notando la adaptación al ejercicio.
Por ejemplo,